Silencio se viaja

Doctores de la Alegría, la sonrisa necesaria

Pregunta al vuelo: ¿Qué prefieres, estar triste o estar feliz? La respuesta es feliz, ¿verdad? Es innegable que la felicidad, la alegría y la sonrisa hacen bien al ser humano. Y cuando hablamos de seres humanos que están sufriendo una enfermedad, la sonrisa se convierte en un elemento indispensable para complementar la curación.

En Cochabamba, Bolivia, existe una fundación que trabaja desinteresadamente con niños enfermos y ancianos olvidados: los Doctores de la Alegría. Son ya casi 15 años repartiendo sonrisas mediante técnicas clown.

Repartir sonrisas, un trabajo muy serio

No nos confundamos: que Doctores de la Alegría trabajen mediante la risoterapia y sobre el clown no implica que no se tomen en serio lo que hacen. Al contrario: cuanto mayor es la necesidad de crear una sonrisa, más responsabilidad hay detrás de cada ejercicio. Los procesos de selección de los doctores son largos y requieren una formación especial, que se imparte durante un periodo de prueba de varios meses.

Fundado en 1999 como continuidad al trabajo de su homónimo brasileño “Doutores de la Alegría” (en São Paulo), Doctores de la Alegría hizo su transición a Bolivia de la mano de Miriam Costa, la actual coordinadora junto con Moisés Callahuara. La película “Patch Adams” (personaje real que tuvo un encuentro con Doctores de la Alegría en 2011) despertó el interés por este trabajo a pie de cama de hospital.

La labor de los Doctores de la Alegría es inmensa. Trabajan en diferentes unidades infantiles (principalmente oncología, infectología y quemados) y en asilos de ancianos, muchos de ellos con enfermedades como la demencia o el alzheimer.

Doctores De La Alegría 1

Además, tienen varios compromisos anuales, como el Día del Peatón y la Bicicleta (el primer domingo de septiembre), así como otros encargos extra, como cursos y sesiones de risoterapia en empresas.

Doctores de la Alegría hacen un trabajo imprescindible de complemento terapéutico al tratamiento médico principal. Quien esto escribe tiene el orgullo de haber formado parte de los Doctores de la Alegría y de experimentar cómo al final la energía que le damos a otros es la que nosotros recibimos.

Doctores De La Alegría 2

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