Silencio se viaja

El barroco en Brasil

Todas las religiones del mundo han utilizado un arma infalible para perdurar: el arte. Desde que los primeros ritos quedaran inmortalizados en las paredes de unas cavernas hasta hoy, muchas han sido las manifestaciones artísticas que han puesto imágenes a la fe en uno o varios dioses.

El cristianismo es una de las religiones más antiguas y extendidas del mundo, y casi en cualquier lugar del mundo podemos encontrar joyas artísticas. En el caso de Brasil, el barroco fue uno de los principales arietes de penetración del catolicismo.

Un estilo arraigado por mucho tiempo

El barroco en Brasil fue introducido por los jesuitas, que ya gozaban de gran presencia en la zona. En concreto, el poema Prosopopéia, de 1601, es considerado el arranque del barroco en Brasil:

  1. Mas uma Concha lisa e bem lavrada
    de rica Madrepérola trazia,
    de fino Coral crespo marchetada,
    cujo lavor o natural vencia.
    Estava nela ao vivo debuxada
    a cruel e espantosa bataria,
    que deu a temerária e cega gente
    aos Deuses do Céu puro e reluzente.

Aunque comenzó su apogeo 100 años después de que lo hiciera en Europa, el barroco brasileño se extendió hasta casi mediados del siglo XIX. El distrito de Minas Gerais (o “Minas Generales”) consagró al género mediante el llamado “barroco minero”, al experimentar una variación rococó.

Muchas son las muestras del barroco brasileño. Comenzamos con la música barroca, para invitaros a que deis al play en el siguiente vídeo mientras seguís leyendo el resto del artículo:

Se trata de una composición de Lobo de Mesquita (1746-1805), del que lamentablemente se conservan muy pocas partituras originales autografiadas. En este enlace podéis descargar algunas partituras suyas, y en este otro (url con autoplay), podéis escuchar una recopilación de obras del maestro brasileño.

La escultura y la arquitectura barroca fueron de la mano con Aleijadinho (1730-1814), autor de la fachada de la Iglesia de San Francisco de Asís de Ouro Preto, de los Doce Profetas del Santuario del Buen Jesús de Congonhas y del Cristo con la Cruz:

"Cristo en la Cruz" (Aleijadinho)

En pintura, destaca el socio contemporáneo de Aleijandinho, Mestre Ataíde (1792-1830), con quien estableció una compenetración artística notable. Empleaba colores vivos y elementos de la naturaleza de Brasil, y jugaba con las perspectivas, especialmente de los techos de las iglesias (ver imagen destacada de este artículo).

En literatura, destacan dos nombres:

  • Gregório de Matos (1636-1696), que cultivó diversos géneros poéticos con el lírico, el sacro y, sobre todo, el satírico. Pese a haber escrito poemas religiosos, de Matos acabó sus días enfrentado a la Iglesia, hasta el punto de que, según cuentan, en su lecho de muerte pidió traer dos curas; los ubicó a cada lado de la cama y exclamó: “Estoy muriendo entre dos ladrones, como Jesucristo en la crucifixión”.
  • Antonio Vieira (1608-1697), jesuita que luchó por los derechos de los indígenas y que escribió numerosos sermones y ensayos políticos.

El barroco no solo está presente en Brasil, sino en toda Latinoamérica. Fue, sin duda, el estilo artístico que mejor ha puesto imagen al catolicismo en los últimos 500 años.

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